Maderas naturales

La madera es un material noble que aporta calidez y, por su belleza natural, te permitirá dar ese cambio de imagen que deseas para tu hogar sin comprometerte con grandes obras.

Los suelos de madera maciza se fabrican con maderas duras como el roble, el fresno o la haya, aunque actualmente podemos encontrar otras muchas especies, algunas tropicales, que ofrecen mayor resistencia y durabilidad.

La versatilidad de la madera natural es incuestionable. Estos suelos se adaptan a todas las tendencias en decoración - modernas o clásicas – y únicamente hay que escoger la textura y color que se adapta mejor a tu estilo.

Suelos de madera fijos o flotantes

Existen dos tipos principales de instalación. Ambos tienen sus pros y contras, y debe escogerse uno u otro según el tránsito de la estancia y las características particulares de suelo.

• El sistema clásico o fijo, consiste en instalar tablillas de madera maciza sobre un suelo previamente encolado con un producto especial. Es una colocación más costosa, y debes esperar hasta que pase el tiempo indicado de secado. Generalmente este sistema implica también el lijado y barnizado de la madera. La pisada es más estable y no se da un efecto tan visible por el peso del mobiliario, pero se recomienda para aquellos suelos sin mucho tránsito, dado que su mantenimiento es más complicado.

• La instalación flotante ha ido ganando seguidores por la rapidez y limpieza de su instalación, que excluye el uso de colas y evita los tiempos de espera por secado. Se compone de láminas con un sistema de encajado entre láminas, que ha sido adoptado también por los laminados sintéticos. Se trata de tablillas apoyadas sobre una espuma de poliuretano. Es necesario pule el suelo cada 10 años y suele durar unos 20. Las maderas más habituales en este caso son el roble europeo y el americano, el fresno y el haya. Este sistema resulta en una pisada acolchada y agradable, y permite substituir, en caso de que sea necesario, cualquier espacio dañado sin tocar el resto de la tarima. Es una solución a tener muy en cuenta en habitaciones con mucho tránsito y uso, o allí dónde el suelo se estropee con frecuencia.

Déjate sorprender por el amplio catálogo que ponemos a disposición de nuestros clientes: suelos de madera de gran calidad que se adaptan a todos los usos y a todos los bolsillos.

Cuidados específicos

El mantenimiento es un factor clave para alargar la vida de los suelos de madera y es recomendable, para evitar que la madera se dañe, aplicarle tratamientos que aumenten su resistencia a la humedad, al calor y a algunos parásitos.

Con el tiempo, los suelos de madera pierden su brillo y belleza natural. Con el mantenimiento adecuado conseguiremos que éste permanezca por más tiempo, llegando incluso a potenciarlos con barnices especiales para ello.

Seguir las recomendaciones de los fabricantes es vital. Ellos conocen a la perfección su producto y podrán darnos las pautas a seguir a seguir para mantener nuestros suelos como el primer día. Además hay que tener en cuenta la seguridad en el momento de aplicar los barnices.

La limpieza diaria del suelo de madera

Para alargar la vida de tu suelo, se recomienda limpiar a menudo el suelo de madera con una mopa o con un aspirador, prestando mucha atención a las juntas y las esquinas. Éstos recogerán toda la suciedad sin arrastrarla –cosa que podría arañar el material- como sucede con la escoba.

Para las manchas resistentes a la mopa, se recomienda pasar un paño o fregona ligeramente humedecido. Debemos evitar mojar los suelos que no han recibido un tratamiento anti-humedad, ya que provocaría que el material se hinchase y deformase.

Suelos de madera y productos de limpieza

Aunque no es bueno abusar de ellos, existen en el mercado productos de limpieza específicos para suelos de madera y laminados. Es recomendable usarlos como mucho una vez a la semana, pero siempre en la dosis mínima recomendada por el fabricante.

Si prefieres las soluciones caseras y ecológicas, un chorrito de vinagre puede sustituir el limpiador. Dos tapones de vinagre diluidos en un cubo de agua, proporcionará más vida y brillo a tus suelos.

Evita las ceras y siliconas

Los productos de limpieza que contienen ceras o siliconas pueden estropear el barnizado de tu suelo de madera, por lo que mejor evítalos. Tampoco apliques productos químicos o abrasivos que puedan dañar la madera y matar su brillo natural.

Abrillantado

Para aportar un brillo extra a tus suelos puedes aplicar productos para el encerado especiales para suelos de madera. Cabe recordar que de vez en cuando deberá eliminarse la cera con productos para este fin, y que, en caso que se vaya a encerar por primera vez, debe hacerse sobre suelos que se hayan limpiados en profundidad.

Soluciones caseras a los roces

Para eliminar los arañazos sobre los suelos de madera natural , basta con que frotes un estropajo de acero sobre la rayada y aplicar posteriormente un poco de betún marrón con cera para suelos. Después frota bien con un paño para que penetre y repare perfectamente.

Acuchillado

Aunque los suelos de madera pueden tener una larga vida con los cuidado adecuados, se recomienda acuchillarlos cada 10 año, para asegurar que mantienen sus características naturales y su belleza original.

Ante todo, prevención

Para no lamentarnos después, lo mejor es prevenir aquellas situaciones que pueden aumentar el daño en nuestros suelos. Por ello debemos proteger la entrada con una alfombra que hará de barrera a la suciedad del exterior.

Además se recomienda poner protectores de fieltro en las patas de las sillas y en los muebles, para evitar las rayadas y los roces que dañarían el material.

Si necesitas más consejos sobre el mantenimiento de los suelos de madera y laminados, responderemos a todas tus dudas y te ayudaremos a escoger el producto más adecuado para cada estancia y tipo de hogar.